Grupo de Reflexión Rural Horizonte Sur Volver a la Tierra Facebook GRR Defensa de Monte y Selva Paren con las plantaciones forestales
Contacto
Martes 26 de agosto de 2014
Publicado por

Noticias

· 3 de junio a las 21:28hs

Encontraron la clave para que el tomate recupere su sabor

31/05/12 – POR VALERIA ROMÁN

Logro científico de 14 países. Unos 300 investigadores decodificaron su genoma. Ahora determinarán los genes del gusto y de las vitaminas, para luego mejorarlos. Tres de los científicos son argentinos del INTA y del Conicet.

Fernando Carrari. Uno de los investigadores argentinos del grupo.

A los nostálgicos que añoran hasta el buen gusto que tenían los tomates, la ciencia le devuelve ahora una esperanza. Un consorcio internacional de 300 científicos, incluyendo a investigadores argentinos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y del Conicet, logró decodificar el genoma del tomate, un hecho que permitirá mejorar pronto el sabor . También estiman que al contar con el genoma de esa planta se podrían usar menos plaguicidas, se podría mejorar su composición nutricional y que duren más tiempo en las góndolas.

El logro es el resultado de un intenso trabajo de colaboración entre científicos de 14 países que se publica hoy en la prestigiosa revista científica británica Nature . Habían empezado con el proyecto de la decodificación en 2004 al tener en cuenta el interés comercial que hay en el cultivo: su producción global supera los 140.000 millones de toneladas y muchos de sus consumidores se quejan por el gusto insípido del tomate en las ensaladas. Y terminaron la versión más completa el año pasado, incluyendo la parte que se descifró y analizó en la Argentina.

“Nuestro grupo estuvo a cargo de secuenciar el genoma de la mitocondria, y fue un trabajo que nos enriqueció porque estuvimos en contacto con científicos de 13 países”, contó a Clarín el doctor Fernando Carrari (44) del Instituto de Biotecnología del INTA en Castelar, donde trabaja desde que regresó al país gracias al programa Raíces del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva. En el equipo, también participaron los argentinos Gabriel Lichtenstein y Mariana Conte.

El tomate que lleva a las verdulerías es –desde el punto de vista de la botánica– una fruta. Se sabe la planta era cultivada desde hace más de 2500 años por las culturas que vivieron próximas a la cordillera de Los Andes . Luego de la conquista española, el cultivo fue trasladado a Europa, donde fueron adaptados a ciertas regiones de ese continente. Pasó el tiempo y hubo una producción masiva que afectó el sabor. “ Las prácticas del cultivo han llevado a buscar en poco espacio y mucho rendimiento, sin atender el sabor ”, comentó Carrari. A las quejas de los consumidores actuales, se suman las opiniones de los grandes chefs: “El tomate es un fruto de sol. Los tomates que maduran en cajones carecen de vida”, dijo a Clarín Francis Mallmann.

Ahora que tienen el genoma completo del tomate (tanto de la especie domesticada como de la silvestre), los científicos se dedicarán a descubrir cuáles son las funciones de sus 35.000 genes. Esto permitirá identificar cuáles son los genes asociados al sabor, a la duración, o al color. En el caso de los investigadores del INTA se están concentrando en hallar cuáles son los genes involucrados en el nivel de vitamina E que contiene el tomate. “ En la mayorías de las verdulerías, los tomates tienen bajas cantidades de vitamina E y distinto sabor, a diferencia de lo que pasa en los que provienen de huertas familiares que hemos estudiado con las universidades públicas de Cuyo, Rosario, Córdoba y del Litoral. La próxima meta es conocer el por qué de esas diferencias para poder mejorar tanto el sabor como el valor nutricional”.

Hasta aquí “el escrito”, que ni se merece llamar noticia y mucho menos estar en primera plana de Clarín… ¿Por qué tanta importancia?

Veamos algunas reflexiones “A los nostálgicos que añoran hasta el buen gusto que tenían los tomates, la ciencia le devuelve ahora una esperanza”. Ya creo que hemos hablado lo suficiente de que hoy muchos prefieren el perita al desabrido redondo, cosméticamente perfecto, pero que al cortarlo parece “de plástico” y… sin sabor. Jamás ví a mi madre hacer ensalada con un tomate perita, ella tenía en claro que ese era para la salsa de los tallarines que ella amasaba los sábados “para que mañana estén oreados”, para la ensalada el platense era el rey indiscutido: agridulce, jugoso, tal vez fibroso en el “corazón”.

El tomate perdió el sabor desde que a los F1 de invernáculo, se les incorporó  genes de LV, que son genes de tomate (un famoso experimento GM el Flavor – Savor, fue un tremendo fracaso) que reducen o inhiben la producción de etileno, este gas es parte de la maduración NATURAL  del tomate y desencadena una serie de procesos que van desde el ablandamiento de las paredes celulares, hasta el cambio de la clorofila en licopeno. ¿Quién hizo esto? LA MISMA CIENCIA QUE AHORA NOS DEVUELVE LA ESPERANZA…

“El tomate es un fruto de sol. Los tomates que maduran en cajones carecen de vida”, dijo a Clarín Francis Mallmann. Los tomates LV NO MADURAN  ni en el cajón, ni en la alacena de la cocina, mas de 15 días aguantan fuera de la heladera. Fueron “científicamente diseñados” para viajar desde Israel a Europa  y competir en aquel mercado, lo cierto es que Europa lo rechazó a corto plazo.

“Esto permitirá identificar cuáles son los genes asociados al sabor, a la duración, o al color. En el caso de los investigadores del INTA se están concentrando en hallar cuáles son los genes involucrados en el nivel de vitamina E que contiene el tomate”. Es claro el objetivo “diseñar” tomates como el Golden Rice y luego entregar el Know how  a Monsanto o Singenta ¿Es esa la función de la investigación pública? ¿No sería mayor el beneficio público si se dedicaran tantos esfuerzos al mejoramiento tradicional del contenido de tocoferol de las líneas adaptadas del sabroso tomate Platense que en La Plata se están recuperando? ¿Y PONERLAS A DISPOSICIÓN DE LOS HORTICULTORES GRATUITAMENTE ?

Tal vez desde la primera plana, con el tomate en la mano, Clarín está gestionando un stand en la futura Tecnópolis, donde se explique como el PEA  terminará  con el hambre del mundo.

Fuente: Clarín.com
Otras noticias que te pueden interesar
Determinaron que cientos de chajás murieron en febrero por insecticidas
Empresa minera china, fue expulsada de las Sierras de Argañaraz, al norte de Chepes
Actividades del Grupo de Reflexión Rural en Salta y Jujuy
Los organismos genéticamente modificados (OGM) en la Argentina y la construcción de legitimidad - Por Guillermo Folguera

3 comentarios

  1. Pablo

    Adolfo, en una huerta seleccionamos plantas para que semillen de acuerdo a distintas variables, la mayoría a partir de lo que registramos con nuestros sentidos. En el INTA, ¿cómo se investigaba el mejoramiento genético? Había intercambio de conocimientos entre el saber del hortelano y el investigador? Saludos, Pablo

    4 junio, 2012 a las 9:36 am · Responder
  2. Adolfo Boy

    Gracias por tu comentario:
    Si bien NO era lo que llaman investigación en finca, había mucho intercambio y siempre se partía de materiales que el hortelano había seleccionado y que por lo general llevaba su nombre, recuerdo el apio Agostinelli, el durazno Pacelli, la batata Cribelli, nosotros la tomabamos y lo que hacíamos era incluírla en ECR (Ensayos Comparativos de Rendimiento) con otros materiales, en algunos caso que nos daban LIBREMENTE las semillerías o recibíamos POR CORREO (yo he recibido colecciones completas de semillas desde Europa Y EEUU)
    luego al analizar los resultados aplicabamos un protocolo que era encabezado por el RENDIMIENTO – UNIFORMIDAD – RESITENCIA AL TRANSPORTE, CONSEVACIÓN, SANIDAD – y el ULTIMO y mas dificil de evaluar EL SABOR.
    El hortelano feliz en darnos su material y en ocasiones lo invitabamos a ver la parcela y la cosecha.
    DETALLES: Hoy el hortelano se ha separado del cultivo, lo terceriza o se dedica a seguir los consejos del vendedor de semillas, no selecciona. NINGUNA semillería te da materiales para que los pruebes, ya que están patentadas, las variedades tenían NOMBRE, hoy tienen NUMERO, creo que así se demuestra que NO ESTA SELECCIONADO POR agricultores.
    Abrazo
    Adolfo

    4 junio, 2012 a las 6:30 pm · Responder
  3. Pablo

    Gracias por la respuesta, Adolfo. En estos momentos definitivamente tendremos que valernos no solo en lo que produzcamos en nuestra huerta sino también en la posibilidad de intercambiar semillas y compartir experiencias. Abrazo, Pablo

    7 junio, 2012 a las 3:52 pm · Responder

Dejá tu comentario

Tu email no será publicado. Campos requeridos *